Urbanisme Ecològic

Una ecoaldea és un assentament, en general rural, amb una filosofia comuna relacionada amb els recursos naturals i la sostenibilitat, i en la qual cada membre se sent implicat i participatiu.Està formada per un grup de persones afins a una ideologia ecològica que, per mitjà de la màxima autosuficiència, viuen una vida alternativa a la qual ofereix el sistema, bé sigui en un poble deshabitat, una casa de propietat o llogada o diverses cases en un terreny comú.

Els ecoaldeans desitgen viure d’una manera gratificant en el plànol social, espiritual i sostenible econòmicament. Poden transformar un poble sentenciat a l’abandó en una ecoaldea, convertint-ho en un poble viu capaç de generar recursos propis.

Algunes de les filosofies que regeixen una ecoaldea estaven ja vigents antigament en molts pobles, en els quals es realitzaven tasques comunes com a construccions de cases, cultius de cereals, recol·leccions, caça, etc. En els nostres temps, la tendència a l’individualisme s’està radicalitzant i acabant fins i tot amb totes aquestes tradicions.

Ciudad, ¿problema o solución?

Carlos Almeida Marques, 2012

La transición hacia un mundo urbanizado, que se manifestó con más evidencia a partir de la Revolución Industrial, tiene hoy enormes implicaciones en la economía mundial, en las condiciones sociales de los pueblos, así como en el estado ambiental de nuestro planeta. Asimismo, el fenómeno de la urbanización absorbe el constante aumento de la población mundial y transforma las ciudades en los principales centros de innovación y motores del desarrollo global. Las preocupaciones científicas y artísticas sobre la Gran Ciudad, como nuevo fenómeno emergente, que es a la vez un producto económico y cultural, fruto de la conjugación entre industrialización y urbanización, sitúan la cuestión en la propia comprensión de la naturaleza urbana como el primer paso hacia la construcción de una nueva ciencia urbanística basada en los principios sobre los que se sustenta el llamado eco-desarrollo.

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Urbanismo ecológico: del peatón al ciudadano

Esther Plaza Alba, 2012

La ciudad española al uso hace tiempo que dejó de pertenecer a los ciudadanos. En la actualidad, pertenece, en todo caso, a los peatones. En un entorno concebido para la movilidad motorizada, aquellos ciudadanos que ocupaban plazas y abarrotaban mercados callejeros en las antiguas polis se han transformado en simples peatones supeditados y cohibidos a trasladarse por «cintas al lado de los edificios», que denominamos aceras.

En la era del conocimiento se impone una nueva forma de pensar, e incluso de repensar la ciudad. Salvador Rueda, director de la Agencia de Ecología Urbana de Barcelona tiene la clave: el urbanismo ecológico. Una fórmula nueva para ordenar el territorio, donde la proximidad o la habitabilidad del espacio público, así como la autosuficiencia hídrica y de materiales permitirán recobrar el auténtico papel de las personas en las ciudades, su papel como ciudadano, olvidándose del que han cumplido hasta el momento, el de peatón.

Para su establecimiento, Rueda aconseja la cohesión social y la existencia de una «masa crítica para que la diversidad pueda crecer». Un auténtico cambio de estrategia, basada en la inteligencia y el conocimiento, a imagen y semejanza de la llevada a cabo por la naturaleza.

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Urbanismo Ecológico, ¿sueño o pesadilla?

Fernando Gaja i Díaz, 2008

El desgaste del término “Urbanismo sostenible” ha dado lugar a la utilización de otras expresiones de recambio; entre ellas destaca la de “Ecourbanismo”. El texto plantea las bases teóricas de un Urbanismo Ecológico que responda a los desafíos planteados por la crisis ecológica y la depleción de las materias primas. Ni la opción “cosmética”, ni la “tecnológica”, ni la “ambientalista” suponen una verdadera alternativa para la construcción de modelos urbanos viables. Desde la asunción del concepto central de la finitud del desarrollo, y teniendo en cuenta el balance de una década de boom inmobiliario, se formulan propuestas de intervención a corto, medio y largo plazo, entendiendo el Ecourbanismo no como un sueño, una situación ideal, sino como una alternativa de supervivencia.

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El Urbanismo ecológico

Salvador Rueda

La ciudad, un barrio, un nuevo desarrollo, un edificio o una casa son ecosistemas. Un sistema es un conjunto de elementos físico-químicos que interaccionan. Si entre los elementos hay organismos biológicos, al sistema lo llamamos ecosistema. El tamaño no importa, en todos los casos la definición se cumple.

Pero lo que es importante, porque permite distinguir a un sistema de otro, porque parece que este vaya guiado, es el conjunto de restricciones que se imponen en el comportamiento potencial de los elementos relacionados. Por ejemplo, si escogemos como ecosistema una conferencia, los miembros participantes tienen infinidad de comportamientos potenciales que no usan (que están restringidos): podrían comer y la sala se convertirá en un comedor; podrían acostarse y se convertirá en un dormitorio; podrían bailar y cantar y la sala se convertiría en una discoteca… ahora bien, del conjunto de comportamientos potenciales sólo hacen uso de aquellos que les hacen estar sentados, escuchando y, si acaso, tomando notas.

Alguien habla y los demás escuchan. La restricción de comportamientos permite distinguir aquellos que nos hacen reconocer que el sistema es una conferencia, una clase, un seminario, etc. Al ecosistema le tenemos que añadir los otros elementos físicos que caracterizan el espacio, donde si necesitamos poca luz tendremos mecanismos para oscurecer la sala o si tenemos calor tendremos otros dispositivos para reducir la temperatura, etc.

El caso de la conferencia lo podríamos extender, por ejemplo, a una ciudad o al sistema de movilidad y reconoceremos los mismos mecanismos. El sistema de movilidad cuenta con más de 500 restricciones incluidas en el código de circulación. El conjunto de normas hace posible la funcionalidad urbana y evita, entre otros, que los vehículos choquen en los cruces, que los peatones cuenten con los elementos mínimos de seguridad, etc.

Si todos los desarrollos urbanos son ecosistemas, ¿cómo distinguir el urbanismo ecológico de aquel que no lo es? ¿Cuáles son las razones para calificar a un nuevo desarrollo como “ecológico”? Pues, como no podría ser de otra forma, por el sistema de restricciones (indicadores y condicionantes) y sus características.

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